La farera farolera

Autora: Pilar

Aurora era una mujer de alrededor 40 años soltera y con los ojos azules, como el mar.

Tenía mucha fe y era culta, aprendió de su familia que cuando llega navidad ponía en el calendario los cumpleaños de su familia, grabados a fuego, de sus ancestros fallecidos y de santos enchufados. La fe le daba tranquilidad y mucha paz consigo misma.

Le gustaba escribir cartas a amigos y amigas. Tenía un móvil y televisión con lo que se enteraba de lo que ocurría en el mundo.

También le gustaba pintar, cogía su bicicleta y se iba a la capital a aprender pintura. Gozaba con cuadros sobre todo para regalárselos a los peques.

Aurora era de tierra adentro y siempre le habían gustado los ríos, pero una vez en una excursión vio un faro y se le iluminaron los ojos de emoción al preguntarse porque estaba allí.

De sus estudios de geografía e historia comprendió las costas de España como una de las tres penínsulas del Mediterráneo. En los cabos estaban los faros para que los barcos no chocaran en las rocas.

A los 17 años había ido desde Zaragoza (Cesar Augusta) a Santiago de Compostela en autobús con los compañeros del colegio.

Cuando hay luna llena ruge la mar y sube la marea e influye en las parturientas 

El día de nochebuena recibió una medalla al mérito del trabajo con lo que podía permanecer allí en el faro de forma permanente.

Anuncios

Comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s