Mi primera vez

Autor: Pablo Medina

Fue en casa de mis padres la primera vez que yo puse un disco de música sin saber lo que era un vinilo. Mi hermana Paloma tenía un tocadiscos, era de los primeros aparatos electrónicos que entraban en casa, se podía trasladar a cualquier lugar. Un tocadiscos de aquellos años, en concreto de la década de los sesenta. Me viene a la memoria que tenía unos seis o siete años y para mí fue toda una experiencia poner un disco de vinilo que no sabía lo que era y escuchar música yo solo. Aquel tocadiscos fue importante para mí. Con el tocadiscos en mi poder, iba a por un disco a la habitación de mi hermano José y, con todo ello, pasaba grandes ratos de feliz soledad en el despacho de mi padre, escuchando aquellos compases del violonchelo de una canción que me hizo apreciar la música de forma que sigo amando la música en nuestros días.

El disco era de Bob Dylan, que contaba la historia de Huracán Carter: un boxeador de raza negra al que tendieron una trampa. La cara A me gustaba, y mucho, la ponía y la volvía a poner “machaconamente” y así, día tras día, no me cansaba de escucharlo. Aquel tocadiscos lo recordaré siempre, sobre todo por el diseño de tipo portátil, aquel símbolo de la marca Cosmos: el color de la carcasa verde y blanco, el anagrama del nombre del aparato, como símbolo musical. Esto suelo relacionarlo con estar en casa y oír la música que ponían los demás que anduvieran por el hogar, o yo mismo, o música en general, incluso la radio, y esto es el recuerdo de la primera vez que tuve contacto con la música, y de sentirme yo solo aprendiendo a escuchar.

Sigue leyendo

Anuncios

Las colecciones

Autor: Kepa Vadillo

Resulta curioso que, a través de las preguntas y respuestas que se realizan en el grupo de Sábado Tarde, a la hora del cafecito, cuando nos encontramos más relajados, cuando apetece compartir charla, risas y acontecimientos varios, se pueden extraer muchos rasgos de nuestra personalidad.

En alguna etapa de nuestra vida, a todos nos ha dado por coleccionar algún trasto, cachivaches, o pequeños objetos que expresan un aspecto de nuestra realidad privada, un modo de autoafirmación.

Supongo que, al principio, se comienza con un objeto que, o bien nos han regalado, nos encontramos, o bien lo compramos, o lo que sea, y sin saber por qué, comenzamos a guardarlos o a coleccionarlos. Al principio, se presenta como un deseo de posesión, como la necesidad de realizar una actividad libre y de sentirnos dichosos. Con el paso del tiempo, y tras acumular varios de esos objetos, se van produciendo las motivaciones, como el afán de liberación, la propia vocación del artista y hasta la certeza de obtener la aceptación de los demás y la nuestra propia.

Sigue leyendo

Un día en Le Mans

Autor: Antonio Fernández

Arranca el día en el circuito francés de Le Mans, las más prestigiosas escuderías se citan para retarse y ver quién se llevará el codiciado premio. Es una cita ineludible. Absorbido por estos pensamientos no me doy cuenta de que comienza la carrera, lo advierto por el rugido furioso de los bólidos, que bajo el sol primaveral son pequeños y veloces alfileres de colores, azules, rojos, y blancos. Es muy típico dejarse embriagar por el olor acre del lubricante de competición, la gasolina y el olor de la goma quemada de los neumáticos.

Así es Le Mans.

Disfruten de la carrera.